Educación

Cómo ahorrar en el material escolar, los uniformes y los libros

School office supplies .

Seguro que durante estos días estamos comprando todo lo necesario para la vuelta al cole, por eso podemos seguir unos prácticos consejos para ahorrar, ya que el desembolso es bastante importante casi siempre.

Lo primero es hacer una lista con todo lo necesario y aprovechar lo que se encuentre en buen estado, como los lápices de colores o un chándal.

Una de las partidas que más dinero supone es la de los libros de texto, por eso conviene comparar precios entre distintos establecimientos y aprovechar si cuentan con alguna promoción o descuento.

También en internet podemos acceder a páginas web donde se intercambian gratuitamente o se comparten libros usados pero que se encuentran en buen estado. En algunos colegios incluso ofrecen libros usados pero que son perfectamente válidos, por eso es interesante informarse antes de comprarlos.

Además podemos hablar con una librería para proponerles que nos hagan un descuento si varios padres compramos allí todos los libros y el material escolar.

En cuanto a la ropa para el colegio, es posible intercambiar uniformes por internet, aunque siempre podemos aprovechar el de los hermanos y primos mayores o pedírselos a  un vecino o a un amigo con hijos que ya no los utilicen.

Respecto a las mochilas, estuches y el resto del material escolar, si no se pueden aprovechar los del curso anterior, conviene acudir a las tiendas donde aún estén de rebajas o comprar promociones en internet que sean de otras temporadas, aunque son nuevos. También esta última semana de rebajas es perfecta para adquirir por ejemplo el chándal, varias camisetas y zapatillas deportivas.

Es muy importante que concienciemos a los niños para que cuiden tanto los libros, como el material escolar y los uniformes, ya que otras personas pueden utilizarlos el siguiente curso.

Por otra parte podemos ahorrar en el almuerzo del recreo y las meriendas, ya que siempre es más barato y saludable un bocadillo de los de siempre que los snacks, las galletas o la bollería industrial.