Alimentación

Carnes y legumbres básicas en la alimentación infantil

beans with bacon

La alimentación es básica para un buen desarrollo y crecimiento en el niño, un seguro de vida para prevenir enfermedades como la obesidad, hipertensión… problemas bastante comunes que sufren los adultos debido a una mala alimentación infantil y unos malos hábitos alimenticios.

En una dieta equilibrada han de estar presentes los tres grupos de alimentos: constructores, energéticos y protectores. Todos y cada uno de ellos son elementales para tanto para los adultos como para los niños y precisamente los constructores son aquellos que tienen la función de dar forma al cuerpo debido a la composición de la gran cantidad de proteínas que poseen.

Este grupo es el que forma los músculos y ayuda a la formación de hormonas y enzimas para constituirse el sistema inmunológico y los órganos principales internos. Cuestión importantísima para que un niño no tenga problemas en su constitución física, la cual está formándose de forma plena.

Cabello, sangre, piel… son formados por las proteínas y la constante producción de células que conllevan el crecimiento del niño. Para una formación sin problemas en este aspecto el niño ha de incluir en su alimentación estos nutrientes, los cuales se encuentran mayormente en los alimentos procedentes de los animales y las legumbres.

Todo la alimentación que procede de los animales poseen las proteínas de forma completa, a diferencia de los vegetales que han de combinarse con el resto de alimentos para conseguirlas. Con la variedad de alimentos se consiguen complementar unos y otros, pues hay alimentos más pobres en unos nutrientes que otros sí poseen, por ejemplo de aminoácidos.

Las carnes y legumbres son básicas en este aspecto de construcción, por ello se integra en la alimentación del niño en toda su plena etapa de crecimiento, a partir de los 6 meses, cuando comienza la tercera etapa de alimentación infantil.