Salud

Las caries, un enemigo desconocido

Cada día se descubren más cosas que tiran por tierra prácticas que creíamos saludables y finalmente no han sido tan así. La medicina, durante la modernidad, ha avanzado a pasos agigantados, con lo que algunas viejas creencias dejan de ser valederas ante la confirmación de la ciencia de los errores cometidos. Un caso que demuestra claramente esto es la reciente publicación de la Academia Estadounidense de Dentistas Pediátricos, quienes han demostrado que muchas de las costumbres que creíamos beneficiosas para el cuidado de la dentadura de nuestros peques son las que provocan el surgimiento de caries.

La destrucción de mitos

Ante este descubrimiento la AAPD realizó una encuesta en la que se demostró, entre muchas otras cosas, que el 96% de los padres confían en los beneficios de sustituir un caramelo por una galleta de pan o cracker. Según los especialistas esto es un error que ha formado más caries de lo pensado en nuestros peques. El motivo es que, si bien a valor nutritivo esto es real, los crackers o tostadas al disolverse lentamente en la boca y al estar hechos de hidratos de carbono constituyen un peligro similar al de los azúcares en la promoción de caries. Otro dato importante que resulta de esta encuesta es que la gran mayoría de los padres desconoce que pueden contagiar las caries a sus hijos, tanto como una gripe u otro tipo de enfermedades contagiosas; esto se da a través del uso compartido de cubiertos y otros utensilios de cocina.

Prevenir es mejor que curar

Veamos pues algunas pautas para prevenir la formación de caries en nuestros peques. Comer pastas y pan con la comida ayuda a limpiar los residuos de alimentos ya que con estas producimos más saliva de lo habitual. Todo utensilio de cocina debe estar perfectamente higienizado antes de su uso, y no debemos compartirlos durante la comida para evitar el traspaso de gérmenes. Los peques no deben dormirse con el biberón, ya sea que este contenga leche o jugos. Durante la comida lo más saludable para nuestros peques es el agua, especialmente aquella que contenga flúor, ya que este ayuda a prevenir las caries. Desde la aparición del primer diente es aconsejable la visita al dentista.

Foto: Captura de sxc.hu