Moda y Complementos

Botas de agua ¡les encantan!

Seamless pattern of gumboots

En invierno la mayoría de los niños disfrutan con los días de lluvia porque pueden ponerse sus botas de agua y saltar los charcos, algo que a todos sin duda les encanta. Veamos cómo elegirlas  bien.

Consejos para elegir bien las botas de agua

En los lugares donde llueve poco no tiene mucho sentido que los niños tengan botas de agua, ya que apenas se las pondrán. Si vivimos en una zona donde es habitual la lluvia es una buena opción comprar unas botas impermeables más o menos altas sin cordones que protejan el pie del agua, del barro e incluso de la nieve. La suela debe ser de goma para evitar que los niños se resbalen.

Es importante que las botas de agua sean de muy buena calidad, ya que suelen dificultar la transpiración. Además es mejor que estén forradas por dentro para que los pies no se queden fríos. A la hora de la compra debemos elegir una talla más grande de la que utiliza el niño normalmente.

La altura de la caña puede ser variable, aunque las más utilizadas son las de media caña. Es mejor que no queden muy anchas y sí un poco ajustadas pero sin que aprieten y que podamos meter el pantalón por dentro fácilmente, ya que quedan mejor por fuera.

Los niños pueden combinar las botas de agua con pantalones vaqueros o de pana. Las niñas además pueden llevar faldas o vestidos cortos con leotardos de colores y botas de agua, que quedan fenomenal.

Las botas de agua no se deben utilizar para hacer deportes ni para andar demasiado, ya que no son excesivamente cómodas.

Limpieza

Debemos limpiarlas con un trapo limpio y secarlas al aire, lejos de los radiadores y de la luz del sol. Para lavarlas tenemos que usar jabón neutro, nunca disolventes, lejía, amoníaco u otro producto agresivo. Se deben guardar en un lugar seco, pero antes debemos eliminar los restos de barro, plantas o grasa.