Juegos

Beneficios de hacer puzles

Jigsaw puzzle

Los puzles son un buen entretenimiento para los peques, ya que se trata de un juego que conlleva múltiples beneficios para su correcto desarrollo.

Los puzles son una opción perfecta para que el niño aprenda a estar sentado y concentrado en una determinada actividad. De este modo mejorará su capacidad de análisis, ya que deberá buscar, comparar y decidir qué pieza poner.

Además el hecho de jugar con un puzle mejorará su atención y su memoria, algo fundamental a la hora de estudiar y estar en clase, lo que puede repercutir favorablemente en su rendimiento escolar. El niño tendrá que ejercitar su memoria visual, la cual se verá asimismo beneficiada.

Se trata de una actividad de la que pueden disfrutar solos o acompañados por otros niños o adultos. Cuando compartimos un juego donde se establecen unos turnos los peques aprenden a respetar las normas y las reglas y a ser más pacientes y tolerantes, fundamental para integrarse en la sociedad.

Jugar con un puzle les ayudará no sólo a nivel mental, sino también a nivel motriz y de coordinación puesto que necesitan la ayuda de los dedos para mover y colocar las piezas, por lo que irán adquiriendo cada vez mayor soltura y habilidad.

Los niños pueden comenzar a hacer puzles a partir de los tres años. A medida que crezcan el número de piezas será mayor para incrementar la dificultad. Por eso, a la hora de adquirir un puzle debemos fijarnos en la edad que marca en la caja, algo que la mayoría de las marcas de juguetes señalan.

Por último, cuando los niños consiguen acabar un puzle estarán muy contentos, lo que aumentará su autoestima y les dará confianza a la hora de enfrentarse en el futuro a actividades que requieren un cierto esfuerzo.