Alimentación

Bebidas frescas y saludables para los niños

Little boy drinking gas water on green grass field

Los niños en verano deben mantenerse hidratados, por eso deben consumir bastantes líquidos, eligiendo siempre los que sean saludables.

Lo mejor para beber sin duda es el agua, ya que no aporta calorías vacías ni azúcares. Debemos llevar siempre con nosotros una botellita y ofrecerle aunque diga que no tiene sed. También durante las comidas deben beber sin preocuparnos de que les quitará el hambre, un mito.

Las bebidas con gas, cafeína o ricas en azúcares deben evitarse. El gas sí que quita el apetito y produce hinchazón e incluso dolor de barriga, por eso nunca se deben tomar durante la comida y la cena, algo que muchos padres hacen porque piensan que así el niño comerá mejor. La cafeína afecta al sueño mientras que el azúcar lo único que hace es aportar calorías vacías que aumentan la posibilidad de sufrir sobrepeso y diabetes, además de acostumbrarles a sabores dulces que no son necesarios.

La leche es una bebida muy saludable porque aporta calcio y otros minerales y vitaminas. Es mejor que se acostumbren a tomarla sola y además si está fría es perfecta para estos meses de calor.

Los batidos de frutas con yogur o leche también son una buena opción, pero deben ser caseros y con apenas algo de azúcar para que sean saludables.

Los yogures líquidos que vienen en botellitas son muy prácticos, ya que los podemos llevar a cualquier sitio. De todas formas no conviene abusar porque contienen azúcar.

Además podemos preparar limonada casera, una forma fácil para que tomen vitamina C al tiempo que se refrescan e ingieren líquidos.

En el caso de optar por zumos, éstos deberían ser hechos en casa porque no serán tan ricos en azúcares. De todas formas los zumos no son un sustituto de la fruta, ya que no aportan tantos nutrientes ni fibra, necesaria a cualquier edad.