Salud

Alergias respiratorias y salud en los pequeños

Blowing nose

Con el cambio de estación empiezan a manifestarse diferentes molestias relacionadas con las alergias respiratorias. Y cuando se trata de nuestros pequeños, nos preocupa el modo en que les puede afectar. La mayoría de las alergias empiezan en edades tempranas, así que es recomendable andar con cuidado.

La detección de las alergias

Empecemos por estudiar los primeros síntomas y detectar si es posible que se deban a la alergia respiratoria. Si tu peque estornuda mucho, le lloran los ojos y se los rasca más de lo normal, quiere decir que están más sensibles. Quizás incluso enrojecen. Si también percibimos que su nariz gotea constantemente, más allá de un resfriado puntual, además de proveerle con más pañuelos, podemos empezar a pensar que quizás se trate de una reacción alérgica.

No hay que alarmarse, hay diferentes grados de afectación. Una cuarta parte de los españoles sufre de algún tipo de alergia respiratoria, así que es una enfermedad bastante extendida. Las cifras aumentan año tras año y sus efectos en la vida de las personas son indiscutibles. Puede conllevar problemas de insomnio, mal humor en los pequeños, dificultades para concentrarse en el colegio…Las alergias respiratorias pueden ser persistentes, cuando vemos que duran más de cuatro días por semana y más de cuatro semanas por año. En este caso, se deben a alérgenos que se encuentran todo el tiempo a nuestro alrededor. Las alergias respiratorias intermitentes son aquellas que duran menos de cuatro días y se concentran en la primavera, cuando el polen invade las calles.

Si vuestro peque se queja de picores en la nariz o el paladar, le gotea la nariz y la tiene tapada, estornuda con frecuencia y pierde olfato, lo mejor es acudir al especialista. Él evaluará el caso y confirmará el diagnóstico si es correcto. También identificará los alérgenos causantes: ácaros, animales, algunos insectos, plantas, el moho, el polen de determinados árboles o de algunas especies de hierbas.

Control de las alergias

Una vez que el médico recomiende el tratamiento adecuado para cada caso, los pequeños tienen que sentirse cómodos hablando de ello. Hay que informar al personal de la escuela y comentarlo, con total naturalidad, con sus amigos y compañeros. Uno de los mejores consejos que se pueden dar es el de recordarles que deben lavarse las manos frecuentemente. Cuando se trata de adolescentes, también es muy importante insistir en lo perjudicial que puede ser el tabaco.

Cuando se han identificado los lugares sensibles que despiertan la alergia respiratoria de vuestro peque y el período del año en que esto sucede con más intensidad, se pueden tomar ciertas medidas de precaución, como evitar colocarse cerca de los árboles si son alérgicos al polen, o pedir a la escuela que airee las aulas antes de la entrada de vuestros hijos.