Educación

Adoptar, una decisión de amor

peques

Cuando decidimos adoptar son muchos los temores que nos asaltan, todos ellos lógicos ante tamaña responsabilidad que representa traer un nuevo integrante a la familia y hacerlo de esta forma. Lo que gran parte de quienes dan este paso importantísimo desconocen es la manera de impedir que los temores se transformen en un impedimento que alcance tanta dimensión que haga tambalear la seguridad de lo que estan por hacer. Este es un acto de amor en sus más grandes dimensiones.

Lo más importante: no están solos

El resto de la familia también debe contribuir, no solo en la decisión, sino en la crianza de ese niño. Para esto contamos con el respaldo y apoyo de abuelos, tíos, hermanos e incluso amigos. Será mucho más fácil todo el proceso si lo compartimos con nuestros seres queridos desde el primer momento de tomada la decisión. De esta forma todos se sentirán involucrados y sin dudas estarán gustosos de acompañarte con su afecto, ayuda y consejos; lo que hará mucho más sencilla la tarea.

Paso a paso y con amor

La llegada de un hijo transforma cualquier hogar, pero mucho más si este hijo es adoptivo y si además la familia ya tiene hijos. En este caso se debe mantener una comunicación muy fluída y fuerte en amor y paciencia con el resto de los hijos de manera que estos no se sientan desplazados por la llegada del nuevo hermanito. El tiempo permitirá que comprueben que todos los hijos son amados por igual, perderán el temor y la convivencia fluirá armoniosamente. Pero no deben descuidar esta comunicación esencial, sobre todo en la primera parte de la etapa, con la llegada del niño y durante los primeros meses. Si bien la mayoría de las experiencias de adopción nos muestran resultados felices debemos estar preparados para una experiencia que en ocasiones puede ser mucho más ardua. Tu amor y valentía serán los grandes soportes para llevar esa nueva familia al éxito. No temas.