Juegos

Abracadabra y un beso

llorar

Cuando los peques comienzan a caminar muchos torpiezos suceden y en la adolescencia “el mal de amores” es recurrente para esto existen fórmulas que parecen milagrosas por el sencillo acto de que ellos confían en tus palabras.

Por eso, aunque en muchas oportunidades quisieras poder aliviarles esa molestia física o emocional, la realidad concreta te muestra que no es así. Si puedes alentarlo y animarlo a seguir y compartirle que forma parte del aprendizaje y desarrollo de cada etapa de vida es una guía firme.

Los seres queridos que forman parte del contexto de los peques -madres, padres, abuelos, docentes, pares, tíos, vecinos etc-cuentan con un amplio y variado repertorio de frases célebres sanadoras. Si en complemento actúas de modo amoroso y acompañas con un abrazo o con un montón de besos o con silencio mientras lo tomas de la mano; le harás saber que estás a su lado.

En muchas oportunidades la percepción que ellos tengan de ese dolor estará relacionado con nuestra reacción, nuestras palabras que son parte de la costrucción de su confianza y la inflamación o lágrimas pasarán en unos días. Acompaña no juzgues, tú lo verás como adulto y no permitirás que él/ella pueda experimentar … si duele el mini peque buscará los ojos de su referente y allí debe encontrar tranquilidad.