Salud

¿Niños activos o hiperactivos?

Si te ha tocado un hijo de esos que no paran ni un minuto, que parece que sus energías superan las horas del día y ya no sabes qué hacer ante esto, es necesario comprender varios aspecto de esa hiperactividad. Convengamos en que algunos de los síntomas de estos niños son un problema de nuestros días, la crianza de padres desbordados laboral y económicamente o deprimidos, docentes que se sienten superados por las circunstancias que deben enfrentar día a día y una sociedad donde las reglas se vuelven cada vez más confusas; no son buenos parámetros para la crianza de nuestros hijos.

De todas formas hay varias cosas que debemos revisar para no agravar la situación, veamos algunos errores a evitar:

- No siempre un niño que juega mucho y se mueve todo el día es un niño hiperactivo; en realidad todos los niños de tres años lo son.
– Nunca debemos forzar al niño para que se calme, esto puede angustiarlos sobremanera.
– Si lo agobiamos culpándolo de revoltoso y torpe lo más seguro es que el niño se forme una mala imagen de sí mismo.
– En caso de tener algunos conflictos psicológicos no recurramos a la medicación, esta puede calmarlos pero impedirá la elaboración del problema.

Lo ideal es que ante un niño así hagamos lo siguiente:

- Escucharlo y responder todas sus preguntas.
– No tener miedo a dar una respuesta inadecuada, para el niño es más traumático el silencio.
– En caso de ser un niño que habla poco con sus padres son estos los que deben buscar la forma de entablar el diálogo para que exprese sus dudas.
– Ayudarlo a canalizar su energía dándole el espacio necesario, lo ideal es la práctica de algún deporte.

En todos los casos y ante cualquier duda, lo mejor es acudir a su médico pediatra de confianza.