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¿Mi hijo se droga? (III)

Finalmente, y luego de todo lo dicho en los artículos anteriores, solo nos resta dejarles un par de advertencias. Estate alerta a indicios de uso de drogas y a la presencia de los artefactos utilizados para ingerirlas como papeles para armar cigarrillos, balanzas, bolígrafos sin tapita y sin tanque, cucharitas, jeringas, tubitos que puedan servir de inhalador, tarjetas o billetes con un sabor amargo y anestesiante, espejos. Estos elementos pueden ser indicios del uso de drogas y cuanto antes detectes el problema, más fácil será ayudar a tu hijo.

No enfrentes a un joven que se halle bajo los efectos del alcohol o de las drogas. Espera a que esté sobrio para hablar con él. Entonces explícale tus sospechas con calma y objetividad, y busca la ayuda de otros miembros de la familia para respaldar tus observaciones.

Generalmente, los jóvenes que se drogan no son honestos y niegan la adicción. Si crees que tu hijo no está diciendo la verdad, y las pruebas de que padece una adicción son evidentes, hazlo evaluar por un profesional especializado.

Muchas veces el adicto termina aceptando que se droga y para conformar a los padres promete no volver a hacerlo. Pero en un altísimo porcentaje de jóvenes adictos esta promesa sólo queda en el intento y la persona continúa drogándose solapadamente. Por eso todo lo que hagas para ayudarlo deberás hacerlo de cerca y en forma constante.

Imagen: eratabu