Embarazo

¿Es lo mismo “tener un hijo” que “ser mamá”?

Traer un hijo al mundo es el suceso más maravilloso de la vida; pero para que eso ocurra felizmente, antes de que llegue el momento es mejor prepararse para hacerlo de la mejor manera.

¿Es lo mismo “tener un hijo” que “ser mamá”?
Tener es asir, sujetar, dominar, poseer. Ser es: existir, vivir, pertenecer, corresponder, servir. Indudablemente no es lo mismo, por eso cuando las mujeres queremos “ser mamá”, debemos prepararnos espiritual, física e intelectualmente para esa tarea.

Los Cursos de preparación para el parto y la lactancia materna son una herramienta eficaz para empezar a transitar un camino de descubrimientos. Ayudan a cambiar los usos habituales y a despertar la conciencia del cuerpo, a eliminar tensiones, a reforzar la confianza, a aliviar molestias propias del embarazo y a participar activamente en el parto.

Facilitan, también, la participación del padre y la comprensión de su rol, fortaleciendo los vínculos existentes y el contacto con el hijo; sabiendo que “todo ser que en su vida prenatal recibe amor y contención, tendrá después una mejor calidad de vida”.

Un día descubrimos que en nosotras está creciendo un hijo (esperado, soñado, largamente “buscado”, o sorpresivamente llegado), y ya nada es igual. Entonces pensamos: ¿qué ropa le preparo?, ¿cómo será su cuna?, ¿de qué color la habitación?

Durante nueve meses nosotras seremos su ropa, su cuna, su habitación, luego, su primer contacto, su primer olor, su primer alimento. Entonces vale la pena detenernos, darnos tiempo para cuidar el cuerpo, conocer sus cambios, sentir los mensajes del bebé, preparar los pechos, esos tazones suaves de los que beberá su alimento primario y primordial.

Prepararnos para que cuando llegue el día de “dar a luz”, podamos ayudarlo a nacer con gozo, y luego alimentarlo con placer, es una tarea que debe realizarse con la mayor alegría y felicidad, porque son momentos únicos en la vida de una mujer y de la pareja en sí.

Imagen: tucumancapital