Educación

¿Crianza o sobre protección?

Todos nos hemos disculpado alguna vez de nuestros errores paternales alegando que los hijos no llegan con un manual de crianza bajo el brazo, todos somos novatos alguna vez, y esto ciertamente es motivo de falencias y fallas. Las más grandes por lo general cometidas en nombre del amor, y por qué no decirlo, del temor.

Los padres, especialmente los primerizos, debemos huir de caer en la tentación de proteger a nuestros peques de todo los peligros de este mundo de una forma asfixiante. Antes bien, nuestra meta es educarlos, orientarlos, aconsejarlos; pero por sobre todo permitirles experimentar, aún cuando esto signifique un fracaso.

Todos nos hemos dado de narices alguna vez y, sin dudas, hemos aprendido muchas más cosas de esos errores que de las enseñanzas teóricas o las prohibiciones por miedo al dolor. Por supuesto que esto no significa que te desentiendas de la educación y la protección de tus peques, más bien se trata de fijarles los límites, enseñarles las normas básicas de una buena convivencia y métodos de seguridad; pero luego debes soltarles amarras para que ellos mismos se equivoquen y aprendan de sus propias experiencias.

Recuerda: si bien no todo vale, hay cosas que tus niños deben vivir sin tu sobre-protección. La mejor ayuda que puedes darles es motivarlos en las derrotas con palabras y gestos de afecto, manteniendo siempre su autoestima alta. También deberás aprender a respetar sus decisiones aunque no siempre sean las que tu esperabas. Ese es el verdadero amor de padres, el que le brinda a sus hijos la autonomía suficiente para que se desarrollen felices y libres.